Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis.
El cobarde sólo amenaza cuando está a salvo.
Se conocen infinitas clases de necios; la más deplorable es la de los parlanchines empeñados en demostrar que tienen talento.
El primer paso de la ignorancia es presumir de saber.
La envidia en los hombres muestra cuán desdichados se sienten, y su constante atención a lo que hacen o dejan de hacer los demás, muestra cuánto se aburren.
EL ABUELO
Voy a decir para ustedes,
con cariño y humildad
una corta poesía
basada en la realidad.
Recuerdo cuando era niño
igual que todos ustedes.
Teníamos gran respeto
sin tener tantos placeres.
Entonces era sagrado
contestar a los mayores
y con mucha educación
cumpliamos los menores.
Fuimos muy poco al colegio
hay que decir la verdad,
pero si nos enseñaron
a tener que respetar.
Ahora estudian muchos años
tienen que tener cultura,
pero tocante al respeto
no hay ninguna asignatura,
y si debieran tenerla
sepanlo los profesores,
que bien merece un suspenso
quien contesta a los mayores.
Los hijos deben ser hijos
aún sobrados de potencia,
los padres deben ser padres
por mucho años que tengan.
No hay nada para los padres
que les respeten sus hijos
por muy crecidos que esten.
Se sienten entusiasmados,
llenos de felicidad,
pero si ven lo contrarío
lloran en su soledad.
Se muestran acorbardados,
constantemente sufriendo,
pidiendo con ansiedad
que les lleve el padre eterno.
Y esto es triste y doloroso,
y más que nada inhumano
en no encontrar el cariño
al llegar a ser anciano.
Los nietos a los abuelos
los quieren cuando son niños,
pero según van creciendo
les van perdiendo el cariño.
Si el abuelo les reprende
le contestan enfadado,
¡tú ya no entiendes ni "papa"!
porque estas muy anticuado.
Por la mañana temprano,
gritan muy fuerte y sin duelo,
¡no hay quien duerma en esta casa
con las toses del abuelo!
Cabizbajo y dolorido
se queda solo el abuelo,
llorando gotas de sangre
sin hallar ningún consuelo.
Amuchos seres les pasa
todo lo que estoy diciendo,
que dios se lo tenga en cuenta
lo mucho que están sufriendo.
Ya me despido de ustedes,
con lágrimas en la vista,
dándoles un fuerte abrazo
a todos los pensionista.
QUE EGOISTA FUI MAMA
He cometido un error
un error imperdonable
por culpa de mi genio
hice llorar a mi madre
a la que tanto me quiere
qué por mi todo lo dio,
me cuido desde pequeño
hasta que me hice mayor
ahora lloro de pena
me he portado yo tan mal
y ella no se merece
que yo la haga sufrir.
Y crei que sólo la vida
yo me la podía quitar.
Aqui se ve él egoismo
de un hijo hacia su madre
que le dio tanto cariño
como nunca lo hara nadie.
Sólo le pido a Dios
que ella sepa perdonarme,
y que nunca yo cometa
ningún error con mi madre.













